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domingo, 22 de marzo de 2015

«Dover Beach», by Matthew Arnold

The sea is calm tonight.
The tide is full, the moon lies fair
Upon the straits; on the French coast the light
Gleams and is gone; the cliffs of England stand,
Glimmering and vast, out in the tranquil bay.
Come to the window, sweet is the night-air!
Only, from the long line of spray
Where the sea meets the moon-blanched land,
Listen! you hear the grating roar
Of pebbles which the waves draw back, and fling,
At their return, up the high strand,
Begin, and cease, and then again begin,
With tremulous cadence slow, and bring
The eternal note of sadness in.

Sophocles long ago
Heard it on the Ægean, and it brought
Into his mind the turbid ebb and flow
Of human misery; we
Find also in the sound a thought,
Hearing it by this distant northern sea.

The Sea of Faith
Was once, too, at the full, and round earth’s shore
Lay like the folds of a bright girdle furled.
But now I only hear
Its melancholy, long, withdrawing roar,
Retreating, to the breath
Of the night-wind, down the vast edges drear
And naked shingles of the world.

Ah, love, let us be true
To one another! for the world, which seems
To lie before us like a land of dreams,
So various, so beautiful, so new,
Hath really neither joy, nor love, nor light,
Nor certitude, nor peace, nor help for pain;
And we are here as on a darkling plain
Swept with confused alarms of struggle and flight,
Where ignorant armies clash by night.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

To Autumn

SEASON of mists and mellow fruitfulness,
Close bosom-friend of the maturing sun;
Conspiring with him how to load and bless
With fruit the vines that round the thatch-eves run;
To bend with apples the moss’d cottage-trees,
And fill all fruit with ripeness to the core;
To swell the gourd, and plump the hazel shells
With a sweet kernel; to set budding more,
And still more, later flowers for the bees,
Until they think warm days will never cease,
For Summer has o’er-brimm’d their clammy cells.

Who hath not seen thee oft amid thy store?
Sometimes whoever seeks abroad may find
Thee sitting careless on a granary floor,
Thy hair soft-lifted by the winnowing wind;
Or on a half-reap’d furrow sound asleep,
Drows’d with the fume of poppies, while thy hook
Spares the next swath and all its twined flowers:
And sometimes like a gleaner thou dost keep
Steady thy laden head across a brook;
Or by a cyder-press, with patient look,
Thou watchest the last oozings hours by hours.

Where are the songs of Spring? Ay, where are they?
Think not of them, thou hast thy music too,—
While barred clouds bloom the soft-dying day,
And touch the stubble plains with rosy hue;
Then in a wailful choir the small gnats mourn
Among the river sallows, borne aloft
Or sinking as the light wind lives or dies;
And full-grown lambs loud bleat from hilly bourn;
Hedge-crickets sing; and now with treble soft
The red-breast whistles from a garden-croft;
And gathering swallows twitter in the skies.


John Keats (1795–1821).  The Poetical Works of John Keats.  1884.




Just Another Autumn Day
In Parliament, the Minister for Mists
and Mellow Fruitfulness announces,
that owing to inflation and rising costs
there will be no Autumn next year.
September, October and November
are to be cancelled,
and the Government to bring in
the nine-month year instead.
Thus we will all live longer.

Emergency measures are to be introduced
to combat outbreaks of well-being
and feelings of elation inspired by the season.
Breathtaking sunsets will be restricted
to alternate Fridays, and gentle dusks
prohibited. Fallen leaves will be outlawed,
and persons found in possession of conkers,
imprisoned without trial.
Thus we will all work harder.

The announcement caused little reaction.
People either way don't really care
No time have they to stand and stare
Looking for work or slaving away
Just another Autumn day.


Roger McGough

viernes, 8 de marzo de 2013

NO SÉ, ME IMPORTA UN PITO


No sé, me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportarles
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono,
bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase,
tan locamente, de María Luisa.
¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos?
¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo
y sus miradas de pronóstico reservado?
¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina,
volaba del comedor a la despensa.
Volando me preparaba el baño, la camisa.
Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando,
de algún paseo por los alrededores!
Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado.
"¡María Luisa! ¡María Luisa!"... y a los pocos segundos,
ya me abrazaba con sus piernas de pluma,
para llevarme, volando, a cualquier parte.
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia
que nos aproximaba al paraíso;
durante horas enteras nos anidábamos en una nube,
como dos ángeles, y de repente,
en tirabuzón, en hoja muerta,
el aterrizaje forzoso de un espasmo.
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera...,
aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas!
¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes...
la de pasarse las noches de un solo vuelo!
Después de conocer una mujer etérea,
¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre?
¿Verdad que no hay diferencia sustancial
entre vivir con una vaca o con una mujer
que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender
la seducción de una mujer pedestre,
y por más empeño que ponga en concebirlo,
no me es posible ni tan siquiera imaginar
que pueda hacerse el amor más que volando.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

El sueño

Hay momentos de soledad en que el corazón reconoce, atónito, que no ama. 
Acabamos de incorporarnos, cansados: el día oscuro.
Alguien duerme, inocente, todavía sobre ese lecho.
Pero quizá nosotros dormimos...
Ah, no: nos movemos.
Y estamos tristes, callados. La lluvia, allí insiste.
Mañana de bruma lenta, impiadosa. ¡Cuán solos!
Miramos por los cristales. Las ropas, caídas;
el aire, pesado; el agua, sonando. Y el cuarto,
helado en este duro invierno que, fuera, es distinto.

Así te quedas callado, tu rostro en tu palma.
Tu codo sobre la mesa. La silla, en silencio.
Y sólo suena el pausado respiro de alguien,
de aquella que allí, serena, bellísima, duerme
y sueña que no la quieres, y tú eres su sueño.

miércoles, 29 de agosto de 2012

jueves, 12 de enero de 2012

¿Vas, vas a volver
al árbol en el que colgaron
a un hombre por matar a tres?
Cosas extrañas pasaron en él,
no más extraño sería
en el árbol del ahorcado reunirnos al anochecer.

¿Vas, vas a volver
al árbol donde el hombre muerto
pidió a su amor huir con él?
Cosas extrañas pasaron en él,
no más extraño sería
en el árbol del ahorcado reunirnos al anochecer.

¿Vas, vas a volver
al árbol donde te pedí huir
y en libertad juntos correr?
Cosas extrañas pasaron en él,
no más extraño sería
en el árbol del ahorcado reunirnos al anochecer.

¿Vas, vas a volver
al árbol con un collar de cuerda
para conmigo pender?
Cosas extrañas pasaron en él,
no más extraño sería
en el árbol del ahorcado reunirnos al anochecer.

lunes, 21 de noviembre de 2011

un ¡robot! hembra con su emisora de delirio

Me parece que vivo
que estoy entre los ruidos
que miro las paredes,
que estas manos son mías,
pero quizás me engañe

y paredes y manos
sólo sean recuerdos
de una vida pasada.
He dicho "me parece"
yo no aseguro nada.

lunes, 26 de septiembre de 2011

El Sur también existe

Con su ritual de acero
sus grandes chimeneas
sus sabios clandestinos
su canto de sirenas
sus cielos de neón
sus ventas navideñas
su culto de dios padre
y de las charreteras
con sus llaves del reino
el norte es el que ordena

Pero aquí abajo abajo
el hambre disponible
recurre al fruto amargo
de lo que otros deciden
mientras el tiempo pasa
y pasan los desfiles
y se hacen otras cosas
que el norte no prohibe
con su esperanza dura
el sur también existe

Con sus predicadores
sus gases que envenenan
su escuela de chicago
sus dueños de la tierra
con sus trapos de lujo
y su pobre osamenta
sus defensas gastadas
sus gastos de defensa
con sus gesta invasora
el norte es el que ordena

Pero aquí abajo abajo
cada uno en su escondite
hay hombres y mujeres
que saben a qué asirse
aprovechando el sol
y también los eclipses
apartando lo inútil
y usando lo que sirve
con su fe veterana
el Sur también existe

Con su corno francés
y su academia sueca
su salsa americana
y sus llaves inglesas
con todos su misiles
y sus enciclopedias
su guerra de galaxias
y su saña opulenta
con todos sus laureles
el norte es el que ordena

Pero aquí abajo abajo
cerca de las raíces
es donde la memoria
ningún recuerdo omite
y hay quienes se desmueren
y hay quienes se desviven
y así entre todos logran
lo que era un imposible
que todo el mundo sepa
que el Sur también existe



miércoles, 5 de enero de 2011

Garabato

Escribir
es vivir
en cierto modo
y sin embargo todo
en su pena infinita
nos conduce a intuir
que la vida jamás estará escrita.

sábado, 11 de diciembre de 2010

El futuro

Y se muy bien que no estarás.
No estarás en la calle
en el murmullo que brota de la noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia los completos en los subtes
ni en los libros prestados,
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás,
o en el color de un par de guantes
o una blusa.
Me enojaré
amor mío
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás
y diré las cosas que sé decir
y comeré las cosas que sé comer
y soñaré los sueños que se sueñan.
Y se muy bien que no estarás
ni aquí dentro de la cárcel donde te retengo,
ni allí afuera
en ese río de calles y de puentes.
No estarás para nada,
no serás mi recuerdo
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Azathoth

El demonio me llevó por el vacío sin sentido.
Más allá de los brillantes enjambres del espacio dimensional,
Hasta que no se extendió ante mí ni tiempo ni materia
Sino sólo el Caos, sin forma ni lugar.
Allí el inmenso Señor de Todo murmuraba en la oscuridad
Cosas que había soñado pero que no podía entender,
Mientras a su lado murciélagos informes se agitaban y revoloteaban
En vórtices idiotas atravesados por haces de luz.
Bailaban locamente al tenue compás gimiente
De una flauta cascada que sostenía una zarpa monstruosa,
De donde brotaban las ondas sin objeto que al mezclarse al azar
Dictan a cada frágil cosmos su ley eterna.
“Yo soy Su mensajero”, dijo el demonio,
Mientras golpeaba con desprecio la cabeza de su Amo.

jueves, 13 de mayo de 2010

Annabel Lee

Fue hace muchos y muchos años,
en un reino junto al mar,
habitó una señorita a quien puedes conocer
por el nombre de Annabel Lee;
y esta señorita no vivía con otro pensamiento
que amar y ser amada por mí.

Yo era un niño y ella era una niña
en este reino junto al mar
pero nos amábamos con un amor que era más que amor
—yo y mi Annabel Lee—
con un amor que los ángeles súblimes del Paraíso
nos envidiaban a ella y a mí.

Y esa fue la razón que, hace muchos años,
en este reino junto al mar,
un viento partió de una oscura nube aquella noche
helando a mi Annabel Lee;
así que su noble parentela vinieron
y me la arrebataron,
para silenciarla en una tumba
en este reino junto al mar.

Lo ángeles, que no eran siquiera medio felices en el Paraíso,
nos cogieron envidia a ella y a mí:—
Sí!, esa fue la razón (como todos los hombres saben)
en este reino junto al mar)
que el viento salió de una nube, helando
y matando mi Annabel Lee.

Pero nuestro amor era más fuerte que el amor
de aquellos que eran mayores que nosotros—
de muchos más sabios que nosotros—
y ni los ángeles in el Paraíso encima
ni los demonios debajo del mar
separarán jamás mi alma del alma
de la hermosa Annabel Lee:—

Porque la luna no luce sin traérme sueños
de la hermosa Annabel Lee;
ni brilla una estrella sin que vea los ojos brillantes
de la hermosa Annabel Lee;
y así paso la noche acostado al lado
de mi querida, mi querida, mi vida, mi novia,
en su sepulcro junto al mar—
en su tumba a orillas del mar.

~Edgar Allan Poe.

sábado, 8 de mayo de 2010

Voy a contar lo que sé que es verdad. Y que esta misma noche sucederá. Los fantasmas y brujas a media noche, de sus mil maleficios hacen derroche. Los hay con cuernos y otros hay de más allá de los infiernos. ¡Y los hay flacos! ¡Y los hay viejos! Y algunos se han visto sin sus pellejos.
Hoy, noche de difuntos, salen a espantar. A los que estan vivos quieren embrujar. En la noche de difuntos no hay que andar ni hay que salir a caminar. Fantasmas hay que nos dan horror, pero el sin cabeza, ¡ese es el peor! El sin cabeza es más que peor.
Cuando en su caballo va a buscar una cabeza que cortar tiembla el mismo Lucifer, no le quiere hablar, ni lo quiere ver. Al sin cabeza hay que temer. El demonio se santigua al verlo, se santigua antes de correr. Perdió su cabeza y quiere hallar una que le quede regular.
Una cabeza que degolló. Se la probó, no le ajustó. Dijo que otra cortaría, de cuello largo y le ajustaría. Le gusta cortar todas las que ve. Busca una cabeza y tiene fe de encontrar algún mortal a quién poder decapitar.
Por las noches se le ve galopar tras las gentes que ha de degollar. Corta las cabezas por montón. Ya llenó de muertos un panteón.
A mí me consta lo que conté. ¡Hoy hace un año me lo encontré! Y mi cabeza no la perdí, porque hacia el puente veloz corrí. Hay que cruzar ese puente, sí, pues su poder termina ahí.
Hoy por la noche al regresar, crucen el puente sin tardar. Yo sé que hoy se aparece allí.
Por el panteón, ¡cuidado! ¡yo ahí lo ví!
Por las noches se le ve galopar, tras las gentes que ha de degollar. Corta las cabezas por montón. Ya llenó de muertos un panteón.

miércoles, 28 de abril de 2010

Goodnight Moon

Goodnight room
Goodnight moon
Good night cow jumping over the moon
Goodnight light
And the red balloon
Goodnight bears
Goodnight chairs
Goodnight kittens
And goodnight mittens
Goodnight clocks
And goodnight socks
Goodnight little house
And goodnight mouse
Goodnight comb
And goodnight brush
Goodnight nobody
Goodnight mush
And goodnight to the old lady
whispering "hush"
Goodnight stars
Goodnight air
Goodnight noises everywhere


~by Margaret Wise Brown

viernes, 26 de febrero de 2010

Lo que sigue fue escrito por Audrey Hepburn, a quien se pidió que compartiera sus trucos de belleza:

Para conseguir unos labios atractivos di palabras de ternura...
Para conseguir unos ojos preciosos, busca lo que hay de bueno en toda la gente...
Para conseguir una silueta esbelta comparte tu comida con los que pasan hambre...
Para tener un hermoso cabello deja que un niño pase sus dedos por ellos una vez al día...
Para tener un buen porte camina sabiendo que te diriges hacia algo noble, y que nunca, por eso, estarás sola...

La gente, mucho más que las cosas, debe ser restaurada, revivida, reclamada,redimida; nunca desheches a nadie...

Recuerda:
Siempre que necesites una mano que te ayude la encontrarás en el extremo de tu brazo. Cuando vayas envejeciendo descubrirás que tienes dos manos, una para ayudarte a ti misma y la otra para ayudar a los demás...
La belleza de una mujer no está en la ropa que lleve, la figura que tenga o en cómo se peine. La belleza de una mujer debe ser buscada en sus ojos, que son la puerta de acceso a su corazón, el lugar donde reside el amor...
La belleza de una mujer no está en los rasgos de su cara, o en su juventud, su verdadera belleza se refleja en su alma...
La belleza de una mujer aumenta con el paso de los años, si ha cultivado sus virtudes. Está en el cuidado que da con amor, en la pasión que muestra.

miércoles, 13 de enero de 2010

An Illusion

How strange when an illusion dies.
It's as though you've lost a child
Whom you've cherished and protected
Against the wilds of the storms and hurts
In this frightening world.
Your child is dead.
An hysterical frenzy possesses you
your precious, virtuous dream has been taken,
torn from your defensive, guarding breast.
Next a morose loneliness descends
you're a pitiful stumbling creature
lost in the woods of despair.
Suddenly you see a light.
You straighten, and walk with steady footsteps into the sun
time has done her work.
You dream is gone - yes -
and you light a candle in your heart
in a rememberance of something never to be recovered,
but deep in your soul, in its embryonic state,
another illusion is maturing
waiting to grow strong and radiant
only to be crushed and join the other.

~Judy Garland

sábado, 17 de enero de 2009

El Cuervo

Cierta noche aciaga, cuando, con la mente cansada,
meditaba sobre varios libracos de sabiduría ancestral
y asentía, adormecido, de pronto se oyó un rasguido,
como si alguien muy suavemente llamara a mi portal.
"Es un visitante -me dije-, que está llamando al portal;
sólo eso y nada más."

¡Ah, recuerdo tan claramente aquel desolado diciembre!
Cada chispa resplandeciente dejaba un rastro espectral.
Yo esperaba ansioso el alba, pues no había hallado calma
en mis libros, ni consuelo a la perdida abismal
de aquella a quien los ángeles Leonor podrán llamar
y aquí nadie nombrará.

Cada crujido de las cortinas purpúreas y cetrinas
me embargaba de dañinas dudas y mi sobresalto era tal
que, para calmar mi angustia repetí con voz mustia:
"No es sino un visitante que ha llegado a mi portal;
un tardío visitante esperando en mi portal.
Sólo eso y nada más".

Mas de pronto me animé y sin vacilación hablé:
"Caballero -dije-, o señora, me tendréis que disculpar
pues estaba adormecido cuando oí vuestro rasguido
y tan suave había sido vuestro golpe en mi portal
que dudé de haberlo oído...", y abrí de golpe el portal:
sólo sombras, nada más.

La noche miré de lleno, de temor y dudas pleno,
y soñé sueños que nadie osó soñar jamás;
pero en este silencio atroz, superior a toda voz,
sólo se oyó la palabra "Leonor", que yo me atreví a susurrar...
sí, susurré la palabra "Leonor" y un eco la volvió a nombrar.
Sólo eso y nada más.

Aunque mi alma ardía por dentro regresé a mis aposentos
pero pronto aquel rasguido se escuchó más pertinaz.
"Esta vez quien sea que llama ha llamado a mi ventana;
veré pues de qué se trata, que misterio habrá detrás.
Si mi corazón se aplaca lo podré desentrañar.
¡Es el viento y nada más!".

Mas cuando abrí la persiana se coló por la ventana,
agitando el plumaje, un cuervo muy solemne y ancestral.
Sin cumplido o miramiento, sin detenerse un momento,
con aire envarado y grave fue a posarse en mi portal,
en un pálido busto de Palas que hay encima del umbral;
fue, posóse y nada más.

Esta negra y torva ave tocó, con su aire grave,
en sonriente extrañeza mi gris solemnidad.
"Ese penacho rapado -le dije-, no te impide ser
osado, viejo cuervo desterrado de la negrura abisal;
¿cuál es tu tétrico nombre en el abismo infernal?"
Dijo el cuervo: "Nunca más".

Que una ave zarrapastrosa tuviera esa voz virtuosa
sorprendióme aunque el sentido fuera tan poco cabal,
pues acordaréis conmigo que pocos habrán tenido
ocasión de ver posado tal pájaro en su portal.
Ni ave ni bestia alguna en la estatua del portal
que se llamara "Nunca más".

Mas el cuervo, altivo, adusto, no pronunció desde el busto,
como si en ello le fuera el alma, ni una sílaba más.
No movió una sola pluma ni dijo palabra alguna
hasta que al fin musité: "Vi a otros amigos volar;
por la mañana él también, cual mis anhelos, volará".
Dijo entonces :"Nunca más".

Esta certera respuesta dejó mi alma traspuesta;
"Sin duda - dije-, repite lo que ha podido acopiar
del repertorio olvidado de algún amo desgraciado
que en su caída redujo sus canciones a un refrán:
"Nunca, nunca más".

Como el cuervo aún convertía en sonrisa mi porfía
planté una silla mullida frente al ave y el portal;
y hundido en el terciopelo me afané con recelo
en descubrir que quería la funesta ave ancestral
al repetir: "Nunca más".

Esto, sentado, pensaba, aunque sin decir palabra
al ave que ahora quemaba mi pecho con su mirar;
eso y más cosas pensaba, con la cabeza apoyada
sobre el cojín purpúreo que el candil hacía brillar.
¡Sobre aquel cojín purpúreo que ella gustaba de usar,
y ya no usará nunca más!.

Luego el aire se hizo denso, como si ardiera un incienso
mecido por serafines de leve andar musical.
"¡Miserable! -me dije-. ¡Tu Diós estos ángeles dirige
hacia ti con el filtro que a Leonor te hará olvidar!
¡Bebe, bebe el dulce filtro, y a Leonor olvidarás!".
Dijo el cuervo: "Nunca más".

"¡Profeta! -grité-, ser malvado, profeta eres, diablo alado!
¿Del Tentador enviado o acaso una tempestad
trajo tu torvo plumaje hasta este yermo paraje,
a esta morada espectral? ¡Mas te imploro, dime ya,
dime, te imploro, si existe algun bálsamo en Galaad!"
Dijo el cuervo: "Nunca más".

"¡Profeta! -grité-, ser malvado, profeta eres, diablo alado!
Por el Diós que veneramos, por el manto celestial,
dile a este desventurado si en el Edén lejano
a Leonor , ahora entre ángeles, un día podré abrazar".
Dijo el cuervo: "¡Nunca más!".

"¡Diablo alado, no hables más!", dije, dando un paso atrás;
¡Que la tromba te devuelva a la negrura abisal!
¡Ni rastro de tu plumaje en recuerdo de tu ultraje
quiero en mi portal! ¡Deja en paz mi soledad!
¡Quita el pico de mi pecho y tu sombra del portal!"
Dijo el cuervo: "Nunca más".

Y el impávido cuervo osado aun sigue, sigue posado,
en el pálido busto de Palas que hay encima del portal;
y su mirada aguileña es la de un demonio que sueña,
cuya sombra el candil en el suelo proyecta fantasmal;
y mi alma, de esa sombra que allí flota fantasmal,
no se alzará...¡nunca más!.



~Edgar Allan Poe.

jueves, 8 de enero de 2009

If I had my life to live over.

If I had my life to live over,
I'd try to make more mistakes next time.
I would relax.
I would be sillier than I have been this trip.
I know of very few things I would take seriously
I would take more chances.
I would take more trips
I would climb more mountains, swim more rivers, and watch more sunsets.
I would eat more ice cream and less beans.
I would, perhaps, have more actual troubles but I would have fewer imaginary ones.
You see, I am one of those people who live sanely, sensibly, prudently; hour after hour, day after day.

Oh, I have had my moments!
And if I had to do it over again, I would have more of them.
In fact, I'd try to have nothing else.
Just moments, one after another, instead of living so many years ahead of each day.
I have been one of those people who never goes anywhere without a thermometer, a hot water bottle, a raincoat, and a parachute.

If I had it to do it over, I would travel lighter on the next trip.
I would start going barefoot earlier in the spring and stay that way later in the fall.
I wouldn't make such good grades, except by accident.
I would have more sweethearts.
I would go to more dances.
I would play hooky more.
I would sing more songs and play more games.
I would ride on more merry-go-rounds.
I'd pick more daisies.

Carpe Diem

miércoles, 7 de enero de 2009

The Melancholy Death of Oyster Boy (Part 5)

Melonhead

There once was a morose melonhead,
who sat there all day
and wished he were dead.


But you should be careful
about the things that you wish.
Because the last thing he heard
was a deafening squish.

Sue

To avoid a law suit,
we'll just call her Sue
(or "that girl who likes
to sniff lots of glue").


The reason I know
that this is the case
is when she blow her nose,


kleenex sticks to her face.

Jimmy, the Hideous Penguin Boy

"My name is Jimmy,
but my friends just call me
'the hideous penguin boy.'"

Char Boy

For Christmas, Char boy received his usual lumps of coal,
which made him very happy.


For Christmas, Char Boy received a small present instead of
his usual lump of coal,
which confused him very much.


For Christmas Char Boy was mistaken for a dirty fireplace
and swept out into the street.

Anchor Baby

There was a beautiful girl
who came from the sea.
And there was just one place
that she wanted to be.

With a man named Walker
who played in a band.
She would leave the ocean
and come onto the land.

He was the one that she wanted the most.
And she tried everything
to capture this ghost.

But throughout all their lives
they never connected.
She wandered the earth
alone and rejected.

She tried looking happy
she tried looking tragic,
she tried astral projecting,
sex, and black magic.

Nothing could join them,
except maybe one thing,
just maybe...
something to anchor their spirits....
They had a baby.


But to give birth to a baby
they needed a crane.
the umbilical cord
was in the form of a chain.

I t was ugly and gloomy,
and as hard as a kettle.
It had no pink skin,
just heavy gray metal.

The baby that was meant to bring them together,
just shrouded them both
in a cloud of foul weather.

So Walker took off
to play with the band.
And from that day on,
he stayed mainly on land.


And she was alone
with her gray baby anchor,
who got so oppressive
that eventually sank her.

As she went to the bottom,
not fulfilling her wish,
it was her, and her baby ...
and a few scattered fish.

Oyster Boy Steps Out

For Halloween,
Oyster Boy decided to go as a human.


~By Tim Burton

martes, 6 de enero de 2009

The Melancholy Death of Oyster Boy (Part 4)

Stick Boy’s Festive Season

Stick Boy noticed that his Christmas tree looked healthier
than he did.

Brie Boy

Brie Boy had a dream he had only had twice,
that his full, round head was only a slice.


The other children never let Brie Boy play ...
... but at least he went well with a nice Chardonnay.

Mummy Boy

He wasn't soft and pink
witha fat little tummy;
he was hard and hollow,
a little boy mummy.

"Tell us, please, Doctor,
the reason or cause,
why our gundle of joy
is just a bundle of gauze."

"My diagnosis," he said
"for better or worse,
is that your son is the result
of an old pharaoh's curse."

That night they talked
of their son's odd condition-
they called him "a reject
from an archaeological expedition."

They thought of some complex
scientific explanation,
but assumed it was simple
supernatural reincarnation.

With the other young tots
he only played twice,
an ancient game of vergin sacrifice.
(But the kids ran away, saying, "You aren't very nice.")


alone and rejected, Mummy Boy wept,
then went to the cabinet
where the snack food was kept.


He wiped his wet slockets with his mummified sleeves,
and sat down to a bowl of sugar-frosted tanna leaves.

One dark, gloomy day,
from out of the fog,
appeared a little white mummy dog.


For his newfound wrapped pet,
he did many things,
like building a dog house
à la Pryimid of kings.


It was late in day-
just before dark.
Mummy Boy took his dog
for a walk in the park.


The park was empty
except for a squirrel,
and a birthday party for a Mexican girl.


The boys and girls had all started to play,
but noticed that thing that looked like a papíer mâché.

"Look its a píñata,"
said one of the boys,
"Let's crack it wide open
and get the candy and toys."

They took a baseball bat
and whacked open his head.
Mummy Boy fell to the ground;
he finally was dead.

Inside of his head
were no candy or prizes,
jast a few stray bettles
of various sizes.

Junk Girl

There once was a girl
who was made up of junk.
She looked really dirty,
and she smelled like a skunk.

She was always unhappy,
or in one of her slumps-perhaps 'cause she spent
so much time down in the dumps.

The only bright moment
was from a guy named Stan.
He was from the neighborhood
garbage man.


He loved her a lot
and made a marriage proposal,
but she already thrown herself
in the garbage disposal.



The Pin Cushion Queen

Life isn't easy
for the Pin Cushion Queen.
When she sits alone on her throne
Pins push through her spleen.



~By Tim Burton

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